Guías Técnicas
Seguridad ATEX

Clasificación de zonas ATEX: guía práctica

Qué son las zonas 0, 1, 2 (y 20, 21, 22), qué exigen las directivas europeas, qué es el documento de protección contra explosiones y quién está obligado a tenerlo.

7 min de lectura Actualizado agosto 2026

La clasificación de zonas ATEX es el proceso mediante el cual se identifican y delimitan, dentro de una instalación, las áreas donde la presencia de gases, vapores, nieblas o polvo combustible puede generar una atmósfera potencialmente explosiva. De esta clasificación se derivan dos obligaciones concretas: un documento (el documento de protección contra explosiones) y la selección de equipos adecuados al nivel de riesgo de cada zona.

Qué es una atmósfera explosiva

Una atmósfera explosiva se forma cuando una sustancia inflamable — gas, vapor, niebla o polvo combustible — se mezcla con el aire en proporciones tales que, en presencia de una fuente de ignición (una chispa, una superficie caliente, un arco eléctrico), toda la mezcla puede inflamarse casi instantáneamente. "ATEX" es el nombre informal, derivado del francés ATmosphères EXplosibles, con el que se conocen las dos directivas europeas que regulan este riesgo.

Dos directivas, dos destinatarios distintos

Es el punto que genera más confusión, así que merece la pena separarlo desde el principio:

  • La Directiva 2014/34/UE (conocida también como "ATEX 114") se dirige a los fabricantes de equipos y sistemas de protección destinados a utilizarse en atmósferas potencialmente explosivas. Establece los requisitos para el marcado Ex.
  • La Directiva 1999/92/CE, transpuesta en España mediante el Real Decreto 681/2003, se dirige a los empresarios. Exige la evaluación del riesgo de explosión y, cuando corresponda, la clasificación de las zonas del lugar de trabajo.
En la práctica

Si fabricas o vendes equipos para ambientes con riesgo de explosión, te afecta la primera directiva. Si gestionas una fábrica donde estas sustancias están presentes — aunque solo sea en una sección —, te afecta la segunda, independientemente de qué produzcas.

Zonas ATEX: gas/vapor y polvo

La clasificación distingue dos familias de zonas, según que el riesgo provenga de gas/vapor/niebla o de nubes de polvo combustible. El criterio es el mismo en ambos casos: con qué frecuencia y durante cuánto tiempo está presente la atmósfera explosiva.

ZonaTipoPresencia de la atmósfera explosiva
Zona 0Gas / vapor / nieblaContinua, durante largos periodos o con frecuencia
Zona 1Gas / vapor / nieblaProbable en condiciones normales de funcionamiento
Zona 2Gas / vapor / nieblaPoco probable, y si ocurre, de corta duración
Zona 20Polvo combustibleContinua, durante largos periodos o con frecuencia
Zona 21Polvo combustibleProbable en condiciones normales de funcionamiento
Zona 22Polvo combustiblePoco probable, y si ocurre, de corta duración

El documento de protección contra explosiones

Es el documento formal, exigido por el Real Decreto 681/2003, mediante el cual el empresario demuestra haber evaluado el riesgo de explosión. Un documento completo suele contener:

  • la identificación de las sustancias y fuentes de emisión presentes;
  • la clasificación de zonas, con planos que indiquen su extensión;
  • las medidas técnicas y organizativas adoptadas para reducir el riesgo;
  • los criterios seguidos para seleccionar los equipos instalados en zonas clasificadas;
  • la coordinación con empresas contratistas que operen en las mismas áreas.

No es un documento que se redacte una vez y se archive: debe actualizarse cada vez que cambien la instalación, el proceso o las sustancias utilizadas.

Cómo se llega a la clasificación

En la práctica, el proceso sigue pasos recurrentes: identificación de las fuentes de emisión (un depósito, una válvula, un punto de trasvase), estimación de cuánta sustancia puede liberarse y durante cuánto tiempo, evaluación de la ventilación de la zona y, finalmente, la traducción de estos datos en un plano con zonas y extensiones bien definidas. Es un trabajo que requiere competencia técnica específica — no es un formulario que se rellena de memoria, y por eso la norma lo confía explícitamente a personal competente.

Marcado Ex: la consecuencia práctica

Una vez clasificadas las zonas, todo equipo eléctrico o mecánico instalado en su interior debe tener una categoría Ex adecuada al nivel de riesgo: categoría 1 para las zonas 0/20, categoría 2 para las zonas 1/21, categoría 3 para las zonas 2/22. El marcado indica también el grupo (I para minería, II para superficie) y el modo de protección con el que el equipo evita la ignición.

Errores comunes

  • Comprar "equipos Ex" antes de clasificar las zonas. Sin saber qué zona se está protegiendo, no se puede elegir la categoría correcta.
  • Un documento de protección hecho una vez y nunca actualizado, mientras la instalación ha cambiado varias veces desde entonces.
  • Confundir una zona clasificada ATEX con un área genérica de riesgo de incendio: son evaluaciones distintas, con referencias normativas distintas.

Preguntas frecuentes

¿Quién está legalmente obligado a realizar la clasificación de zonas ATEX?

Cualquier empresario cuyas actividades puedan generar atmósferas explosivas: pintura por pulverización, almacenamiento o manipulación de polvo combustible, uso de gases o disolventes inflamables, silos, instalaciones de secado. No existe un umbral por tamaño de empresa: lo que cuenta es el riesgo real presente, no el número de empleados.

¿Es obligatorio el documento de protección contra explosiones incluso para una pequeña empresa?

Sí. Según el Real Decreto 681/2003, que transpone la Directiva 1999/92/CE, la obligación se aplica siempre que pueda formarse una atmósfera potencialmente explosiva en el lugar de trabajo, independientemente del tamaño de la empresa.

¿Qué ocurre si una empresa no tiene el documento de protección contra explosiones?

La normativa española prevé sanciones administrativas, además del riesgo real y concreto para la seguridad de los trabajadores — que es la razón por la que existe la norma.

¿Con qué frecuencia hay que revisar la clasificación de zonas ATEX?

Debe revisarse cada vez que cambien la instalación, el proceso, las sustancias utilizadas o la distribución de los locales, y además reevaluarse periódicamente incluso sin cambios, como parte de la gestión normal de la seguridad.